Me ponen mucho el sarcasmo virulento,
los comentarios cáusticos y
la inteligencia afilada y cortante.
Me gusta saber que eres más listo que yo,
y mucho más inútil (hay algo tan fresco
en tu torpeza, y tan dulce en ayudarte).
Me gusta más aún saber que eres un depravado,
que tu mundo es erótico, hedonista y perverso.
Quizá por eso me deleito tanto en ti,
en tu sudor agridulce y
tu ojo clínico para detectar
el error mas nimio, la verdad
más áspera.
Me encanta que me lleves por la calle del brazo
como dos enamorados, como dos bien portados
(nada más respetable que un caballero de traje
y una dama de foulard y gafas)
sin que la gente sepa que acabamos de coger
escandalosamente en horario de oficina.
2 comments:
my like it :)
Nada mejor que las cosas que suceden "en horario de oficina".
Eres grande.
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